| PARA IR A LA PÁGINA PRINCIPAL PULSA AQUÍ |
PUENTE SAN MIGUEL |
PARA VOLVER AL MAPA PULSA AQUÍ |
| Se accede a la finca o través de una bella portada del siglo XVIII coronada por un magnífico escudo de armas, con dos leones por soportes y abundante adorno de ambrequines. El campo cuartelado presenta las armas de Sanz de Sautuola, de Ortiz y de Taranco en sus cuatro divisiones, y pertenecen a los apellidos de los abuelos de don Marcelino. Don Marcelino Sanz de Sautuola fue el primero en impulsar el desarrollo de la finca. Sus aficiones naturalistas pronto se extendieron a lo arboricultura y a la botánica así, en 1866 publicó un informe sobre la posible aclimatación del "Eucalyptus globulus en nuestra región, el cual ya había plantado en la finca en 1863, importado de las Islas Hieres. Debido a este hecho, don Marcelino es considerado el introductor del eucalipto en Cantabria, y de aquellos primeros ejemplares, todavía se conserva un enorme tocón en Puente San Miguel. | |
| Entre
la cantidad de árboles que alberga la finca quizás el más
abundante sea el Castaño de Indias, y de entre éstos, el más
destacable es un ejemplar que se encuentra junto al jard¡n que diseñara
el famoso proyectista sevillano Javier de Winthuysen, con un tronco de 3
metros de circunferencia. De los ejemplares arbóreos dignos de mención, es preciso reseñar una excepcional Magnolia con más de doscientos años, considerada por algunos expertos como la mejor de Europa; una monumental Secuoya siempreverde, de 5,40 m. de perímetro, o un espectacular Cedro del Atlas de más de 30 m. de altura. Igualmente, llaman la atención las alineaciones de Plátanos de sombra; la avenida de jóvenes Hayas desde la portalada a la casa; los sobresalientes Arces rojos que flanquean el comino a la iglesia de la finca, o el paseo con Alcornoques, que llega hasta la carretera de Santillana del Mar. |
|
| Además de la magnífica colección de árboles que puebla la finca, debe señalarse la existencia de dos monumentos, uno de ellos conmemorativo al descubrimiento de las cuevas de Altamira, obra del escultor Jesús Otero; el otro, dedicado al escritor y periodista Víctor de lo Serna con un medallón obra de Victoria Macho. | |