Para volver a la galería de imágenes PULSA AQUÍ

CARMONA

CARMONA es uno de los pueblos mds característicos del occidente de Cantobria. Su población se distribuye en numerosas casas de piedro con cierto trazodo urbano de estructura concentrada.
Existen viviendas cue pueden datar del siglo XVI en torno a la iglesia, pero la construcción más peculiar es la denominada casona montañesa, típica de los valles del Nansa, Saja y Besaya, con su fachada de arcadas y solana entre cortovientos.

Digna de destacar es la labra decorativa de la piedra en los dinteles de las puertas y frentes de los pilares, con motivos de hojas de roble, florones, rombos y otros elementos simbó1icos, así como la talla en madera en la decoración de los pasamanos de las barandas, de las vigas y de los aleros. Ejemplos pueden verse en tres casonas de lo calle del Sol, tras el Parador, construidas en el siglo XVII -que han sido desposeídas de su escudo- y en otras dispuestas en hilera en el barrio de la Hoya y delante de la iglesia.

El edificio más representativa es el Palacio do los Mier, construido aprincipios del XVIII. Su estructura recuerda la arquitectura barroca madrileña del siglo anterior, con cuerpo central y dos torres enmarcando la fachada. En el centro se encuentra el escudo de armas de Diaz, Cossio, Calderón y Mier, con el lema "Adelante los Mier, por más valer" y la inscripción "Reedificose esta casa año de 1715 por don Froncisco Diaz de Cossio, canónigo dignidad de maestre de escuela de Burgos". Hace dos décadas se transformó en Parador Regional. Otras casonas dignas de mención son las que ostentan los escudos de Cossio y Mier en el barrio de la Hoya, y la Casa de Cossio en el barrio de Robreo.

La iglesia parroquial de San Roque es obra encorgada por el indiano don Pablo Fernández Calderón, que testó en Mexico en 1761 , destinando 7.000 pesos para su construcción. Está situoda en el centro del pueblo, tiene planta de cruz latina y los seis tramos se cubren con bóvedo de crucero. La ermita de Nuestro Señora de Guadalupe fue fundoda tombién por el mismo indiano, que dedicó 1.000 pesos a la obra y envió un lienzo con la imagen de la patrona de Mé,xico. Asi mismo, mondó reconstruir a su costa la ermita de los Lindes, que hobía sido fundoda por el c1érigo y literato don Pedro de Cossio y Celis, a principios del mismo siglo.